Fit Food: energía natural

Fit Food: energía natural

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Los cambios a veces son necesarios, pero nunca son fáciles. Tomar una decisión que variará el curso de la vida, por más que el cambio sea para mejor, requiere tiempo y también valentía. Todo empresario lo sabe: hay que arriesgar. En el caso de los esposos Rubén Pimentel y Daniela Sellhorn, la apuesta fue alta. Ambos son abogados de profesión y trabajaban como tal en Caracas, Venezuela. Pero durante varios años habían estado analizando las condiciones para iniciar un emprendimiento en otro país de Latinoamérica, buscando un nuevo inicio, en un contexto social, político y económico que les permitiese vivir más tranquilos. En un inicio se enfocaron en Chile y Perú como posibles destinos, pero una vez que conocieron Lima se enamoraron de la ciudad, admite Rubén. “De su gente, su cultura, su gastronomía, de Miraflores… Los peruanos nos recibieron con las puertas abiertas”, asegura. Ese fue el motivo por el cual optaron por un nuevo comienzo en Lima, e iniciaron operaciones de Fit Food, su marca de alimentos saludables, en octubre del año pasado. La organización y producción tomaron un tiempo, y los productos se han lanzado en agosto del 2015: hace apenas tres meses.

Fit Food ofrece mantequillas saludables que no contienen aditivos, conservantes, aceites hidrogenados ni azúcar refinada. Están hechos en base a productos naturales como maní, cashew, almendra y chocoavellana. También tiene entre sus productos panela granulada orgánica, reemplazo del azúcar procesado. Rubén y Daniela no solo cambiaron de país, también cambiaron radicalmente de rubro de trabajo. “Lo hicimos por dos razones fundamentales”, explica Rubén. “La primera es que siempre hemos mantenido una alimentación saludable, y era nuestro sueño iniciar un emprendimiento basado en nuestros principios y forma de vida”, asegura el empresario. “La segunda razón es que hace un año el mercado limeño no ofrecía variedad productos saludables hechos en el Perú”. Analizaron el mercado, vieron la oportunidad, y decidieron apostar por un negocio que, además, es su forma de vida.

En términos de la logística, su principal reto fue conseguir un local para producción que cumpliese con las normas sanitarias y el espacio que ellos requerían. Son cuatro los empleados que actualmente generan los 150 kilos de producto al mes: esta cifra es exactamente la que pide el mercado; es decir, lo que se produce se vende inmediatamente. Rubén se muestra confiado en que su producción se incrementará en los próximos meses. Por lo pronto, son muchos los puntos de venta en donde se puede encontrar a Fit Food: en las tiendas EcoNatural y Madre Natura, la bodega orgánica La Colorada, Marché Gourmet, los restaurantes Quinoa y La Balanza, y ferias como el Ecomarket​ de Miguel Dasso y el del Parque La Pera, son solo algunos de los lugares que ya venden la marca saludable.

Rubén y Daniela no solo están a la cabeza de un negocio joven, que aún guarda ciertas incertidumbres (como toda empresa reciente): ellos también están estrenando su nuevo inicio. Su actitud ante ambas circunstancias es ciertamente positiva: “Siempre existirán las dificultades o situaciones adversas, pero nosotros las vemos como retos”, afirma Pimentel. “Para superar cada obstáculo, es importante tener fe en lo que hacemos, y estar convencidos de que sí se puede”, añade, citando –quizás sin saberlo- un lema local de entusiasmo que, pese a todo, no se debería olvidar.